Los valores, a menudo invisibles pero siempre presentes, definen el rumbo y la identidad de cada organización y consejo directivo. Cuando pensamos en los sistemas de valores, no solo estamos considerando una lista de principios que cuelgan de una pared; hablamos de la guía silenciosa para la toma de decisiones, las relaciones interpersonales y el impacto ético en la sociedad.
A lo largo de nuestra trayectoria, hemos visto organizaciones prosperar o tambalear según la claridad, coherencia y aplicación real de sus valores. En este artículo, vamos a mostrar cómo se diferencian –y se entrelazan– los sistemas de valores en organizaciones y consejos, señalando formas concretas de integrarlos y mantenerlos vivos cada día.
¿Por qué es tan relevante el sistema de valores?
Un sistema de valores es aquello que da sentido y cohesión a la vida organizacional. No es solo una declaración simbólica: afecta la cultura, la comunicación, el trato al cliente y el clima laboral. Hemos confirmado que:
- La solidez de los valores compartidos previene conflictos internos graves.
- Un entorno basado en valores claros genera confianza y sentido de pertenencia.
- La alineación entre valores y acciones impacta de forma directa en la reputación organizacional.
Los valores inspiran el compromiso y determinan el tipo de liderazgo que florece en una organización.
¿Cómo se estructura un sistema de valores?
Un sistema de valores efectivo suele estar compuesto por diversos elementos que interactúan constantemente:
- Declaración de valores: Principios rectores visibles y comprensibles para todos.
- Políticas y normas: Procedimientos específicos que traducen valores en conducta.
- Prácticas diarias: Comportamientos habituales que reflejan (o contradicen) los valores.
- Ritos y símbolos: Elementos culturales como celebraciones, rituales o logotipos.
- Historias y relatos: Narrativas compartidas que refuerzan el significado de los valores.
La coherencia entre estos elementos es esencial; no basta con proclamar valores, es imprescindible educar, medir y reconocer su vivencia práctica.
La diferencia clave entre valores en organizaciones y en consejos
En nuestra experiencia, existe una diferencia marcada entre cómo se vive el sistema de valores en organizaciones frente a los consejos. En las organizaciones, los valores tienen que impregnar cada nivel y función; son brújula diaria para la interacción y el logro de objetivos.
En el contexto de los consejos, los valores operan en otra dimensión. Se manifiestan sobre todo en decisiones estratégicas, equilibrios éticos y el ejemplo que se transmite a toda la estructura. La responsabilidad es mayor, pues el consejo señala el camino y las consecuencias de sus decisiones afectan no solo al interior, sino también a la sociedad.

Resumiendo:
- En las organizaciones, los valores guían el día a día.
- En los consejos, los valores definen las decisiones críticas y el compromiso de liderazgo.
Cómo comparar sistemas de valores entre organizaciones y consejos
Para comparar sistemas de valores de forma efectiva, sugerimos observar estos aspectos:
- Claridad y lenguaje: ¿Son los valores expresados de forma comprensible y específica, o resultan ambiguos?
- Alcance de los valores: ¿Se refieren solo al trabajo interno o también contemplan el impacto externo?
- Nivel de integración práctica: ¿Los valores influyen en las políticas reales, en las decisiones clave y en la gestión de personas?
- Participación en la definición: ¿Fueron los valores consensuados o impuestos desde arriba?
- Sistemas de reconocimiento y sanción: ¿Existen consecuencias para conductas coherentes o contrarias a los valores?
Comparar no significa juzgar, sino entender cómo los valores configuran la identidad y el desempeño en todos los niveles.
Aspectos comunes y diferencias en la práctica diaria
Frecuentemente, notamos que:
- Valores similares, aplicaciones distintas: Por ejemplo, un valor como la integridad puede verse reflejado de forma diferente en la operativa diaria de una organización versus en líneas estratégicas del consejo.
- Adaptabilidad: Los consejos suelen revisar los valores ante cambios de entorno o crisis, mientras que en los equipos operativos su aplicación es más constante y predecible.
- Visibilidad: Los valores del consejo influyen en la reputación pública, y su desvinculación puede ser más notoria y costosa.
Los valores, según el contexto, cambian de rostro pero no de esencia.
Nuestros consejos para fortalecer el sistema de valores
A lo largo de los años, hemos identificado acciones prácticas que marcan la diferencia:
- Vincular los valores al propósito y la visión general.
- Diseñar espacios de conversación periódica sobre cómo se viven y experimentan los valores.
- Formar a líderes para que actúen como modelos de coherencia ética.
- Crear mecanismos para que los valores sean evaluados e incluidos en procesos de toma de decisiones.
- Reconocer públicamente las conductas alineadas, e intervenir frente a acciones que contradicen los principios elegidos.
- Actualizar y adaptar el sistema de valores en función de contextos, sin perder su sentido esencial.

Lo más relevante de cualquier sistema de valores es que sea sentido como auténtico, presente y aplicable para todos los miembros de la organización, desde la base hasta la cima.
Conclusión
Comparar y fortalecer los sistemas de valores, tanto en organizaciones como en consejos, marca la diferencia entre instituciones mecánicas y comunidades vivas. Lo que nos motiva no es solo lo que hacemos, sino desde dónde lo hacemos y para qué. Los valores auténticos son la base de relaciones saludables, decisiones sostenibles y un liderazgo que deja huella.
Preguntas frecuentes sobre sistemas de valores en organizaciones y consejos
¿Qué es un sistema de valores organizacional?
Un sistema de valores organizacional es el conjunto de principios y creencias fundamentales que orientan todas las decisiones, interacciones y comportamientos dentro de una organización. Sirve como marco ético que influye, de manera consciente o no, en la cultura, la estrategia y la reputación.
¿Cómo comparar sistemas de valores en empresas?
Para comparar sistemas de valores en empresas, recomendamos observar la claridad con la que se expresan, su integración en políticas y prácticas, el nivel de participación en su definición, y la forma en que se miden y reconocen las conductas alineadas con esos valores. Además, es útil analizar su impacto tanto en el día a día como en decisiones estratégicas.
¿Cuáles son los valores clave en organizaciones?
Los valores clave suelen incluir integridad, honestidad, respeto, responsabilidad, colaboración, orientación al cliente, excelencia y diversidad. No obstante, cada organización puede definir los propios de acuerdo a su propósito y contexto.
¿Por qué son importantes los valores organizacionales?
Porque los valores organizacionales proporcionan coherencia, sentido de pertenencia y una guía para la toma de decisiones éticas. Ayudan a formar culturas sólidas, motivadas y alineadas, favoreciendo el bienestar interno y la proyección externa.
¿Cómo elegir los mejores valores para mi empresa?
La elección de los valores debe nacer del propósito, la cultura y el entorno específico de cada empresa. Sugerimos realizar un proceso participativo que involucre a distintos niveles, analizar los desafíos actuales y futuros, y asegurarse de que los valores elegidos puedan traducirse en acciones concretas y reconocibles en la vida cotidiana.
